Lanuevaaristocracia’s Weblog

septiembre 14, 2008

Pensamiento Ganador

Filed under: Motivación,Uncategorized — lanuevaaristocracia @ 10:43 am
Tags: ,

Os inserto un video de Leo Alcalá que seguro os servirá para los propósitos del curso que ahora empieza… 

Educar en libertad

Filed under: Educación,Libertad — lanuevaaristocracia @ 10:20 am
Tags: ,

A punto de comenzar el curso escolar, transcribo un artículo de José Antonio Marina que he visto en el blog “Ser persona”…  ¡superinteresante”

Acabo de escribir un estudio sobre el aprendizaje de la libertad, y no salgo de mi asombro. Resulta que el niño aprende a ser libre obedeciendo. Para decirlo con engolamiento técnico, la heteronomía es el paso obligado para llegar a la autonomía. Kant debió de tenerlo presente cuando escribió; «La disciplina es lo que consigue transformar la animalidad en humanidad».

¿No va esto en contra de todas nuestras convicciones? ¿No es la obediencia la antesala de la sumisión, y la disciplina la eficaz aliada de la tiranía ? ¿No debemos enfatizar sobre todo los valores de la sinceridad, la espontaneidad, la autenticidad? Esta es, en efecto, la idea que está configurando gran parte del. sistema educativo occidental, con resultados poco halagüeños. Empezaré por el principio La cultura de este siglo ha identificado la libertad con la espontaneidad. Es verdad que la falta de espontaneidad va emparentada con la coacción o con la hipocresía, pero esto no quiere decir que la espontaneidad sin más nos convierta en seres sinceros y libres. Conviene distinguir entre la espontaneidad del burro y la espontaneidad del creador. Con facilidad pensamos que la libertad consiste en hacer lo que me da la gana. Pero como no controlamos nuestras ganas, sino que estas emergen de unas profundidades incontrolables, ocurre que entregarse en brazos de las ganas no es alcanzar la libertad, sino tan solo someterse a un determinismo íntimo inevitable.

En este puerto tiene algo que enseñarnos la psicología evolutiva y, en especial, el genial Vigotski y sus discípulos. El bebé ha de controlar los movimientos espontáneos para poder construir el comportamiento voluntario. Y consigue la voluntad obedeciendo las indicaciones de su madre. Ese es el momento constituyente de la libertad psicológica: el niño aprende a obedecer órdenes expresadas lingúisticamente , simbólicamente. La maravillosa precisión del lenguaje nos lo dice Obedecer procede de “ob-audíre”. Significa atender a lo oído. A partir de los cuatro años, el niño irá interiorizando esa voz y será él mismo quien se vaya dando a sí mismo órdenes. La verdadera autonomía, es decir, la libertad, consiste en esta capacidad de obedecer tos propios mandatos.

No hay razón alguna, por lo tanto, para pensar que la obediencia o la disciplina son castradoras. Eso sería tanta como decir que obedecer a las reglas de la sintaxis inhibe la creatividad literaria. O que la dureza de un entrenamiento impide la agilidad en el juego. O que la disciplina en la barra incapacita al bailarín para bailar con soltura.

El problema más serio que tiene planteada la enseñanza no es el de los contenidos a enseñar, ni el de las técnicas pedagógicas, sino el de saber lo que se debe exigir y cómo se debe exigir. Nadie quiere imponer nada. Nadie quiere hablar de disciplina en los centros. Todo el mundo teme ser tachado de intransigente, dictatorial, “carca”. Esas voces ya las he oído hace tiempo en toda Europa. Pero ahora resulta que en Francia se: habla de mandar al Ejercito a mantener el orden en los centros de enseñanza secundaria. A mí, desde luego, no me gustaría ver los comandos en la puerta de mi aula.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.