Lanuevaaristocracia’s Weblog

agosto 27, 2008

El Velo Pintado

Filed under: amor — lanuevaaristocracia @ 9:03 am
Tags:
Cómo habéis adivinado es el título de una película, basada en la clásica novela del escritor W. Somerset Maugham. Para mí ha sido la película del verano y un gran descubrimiento. No tanto por la película en sí, que me gustó mucho, sino por la descripción de los sentimientos de los protagonistas.

Ricardo Yepes en su libro “Fundamentos de Antropología” advirtió que “lo que una persona siente por otra no es cuestión de sensaciones, emociones o palpitaciones del corazón, sino que se ve en la conducta. Muchas veces el comportamiento delata los sentimientos de modo más directo, visible y auténtico que las palabras”.

Esta semana volvimos de nuestras vacaciones y, ante la insistencia de mi padre, hicimos una parada en Zaragoza para visitar a unos familiares a los que hace muchos tiempo que no vemos. En realidad yo los he visto sólo unas 2 ó 3 veces en mi vida, por lo que de entrada me daba una cierta pereza saludar a unas personas que a penas conozco.

La insistencia de mi padre se debía a que pensaba que tendría pocas oportunidades más de verlos. La madre de familia, Nati, hace unos cinco años sufrió un infarto cerebral y se quedó sin poder hablar y apenas moverse.

Cuando entramos en la casa nos hicieron esperar en la sala de estar unos minutos. Estaban cambiando y arreglando a la madre. Cuando terminaron nos pidieron disculpas… ¿de qué? las disculpas las pedí yo por interrumpir en aquel momento. Entramos en una habitación sencilla y limpia. La madre estaba medio sentada en la cama y la hija le explicaba con muchísimo cariño, como si pudiera entender, que habíamos ido a verla; le explicaba quienes éramos, el cariño que tenía a mi padre, las historias que habían vivido. Entre una explicación y otra le daba besos, la acariciaba…

Nos explicaron con sencillez que hasta el pasado año la sacaban diariamente a la calle con la silla de ruedas. Entre los hermanos se turnan para cuidarla y un hermano la hacía andar, aunque apenas se sostiene y cruza los pies, también la levantan cada día unas horas: saben que es un bien para ella.

Ante tanto cariño era imposible no agacharse y repetir con la enferma los besos y caricias de su hija y decirle lo contentos que estábamos de estar allí.

Me acordé de la película. Kitty es una persona que jamás se ha detenido a mirar el mundo que hay más allá de los estrechos confines de su propia persona y de su círculo social. Tras casarse con Walter Fane y verse medio perdida en Mei-tan-fu, recorre un gran itinerario de autodescubrimiento y aprende a encontrar otra faceta de sí misma. Comienza a darse cuenta de que en la vida hay más cosas que aquellas que ella ha perseguido hasta entonces. China abre de par en par su visión del mundo y la obliga a dedicarse a cosas que son más importantes que ella misma y al hacerlo encuentra la armonía. Es entonces cuando crece como persona.

Igual que en la película, muchas veces pasamos por la vida con un velo en los ojos que nos impide ver más allá de nuestros propios sentimientos y acabamos por aburrirnos de nosotros mismos. Nos vencen las dificultades cotidianas, inevitables si queremos encontrar el verdadero amor. La película es un canto al valor de la entrega y el sacrificio, del cumplimiento del deber incluso a costa de la propia vida, del pecado y de la redención. ¿No es todo eso lo que se esconde detrás de la habitación de Nati? ¿no es eso lo que nos encontramos cada día, cada uno de nosotros, en las más diversas circunstancias?

Sólo cuando nos atrevemos a quitarnos el velo nos damos cuenta de los tesoros que se encierran en cada persona: somos capaces de ver con los ojos del corazón y descubrimos ese algo divino que se esconde en lo aparentemente más intrascendente de cada día.

Anuncios

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.